octubre 17, 2009

nuevas relíquias...

Hacer arreglos desde cero a un blog, levantarme el autoestima, bajármela por culpa de un jodido violin checo y salvar a la porrista es demasiado extenuante para un solo ser humano de amorfa capacidad intelectual. Agreguemos la ausencia de mi bienamada computadora durante su iluminación espiritual, reemplazada por un televisor de 16 pulgadas donde me deshice las ultimas neuronas con insanas dosis de Nickelodeon... Ni Odiseo la tuvo tan difícil.

Apenas recupere los estragos de mi alma (chupame esta, Manzanero), busque los últimos albumes que habían llegado al mundo sin la aprobación de este humilde servidor. Ahora bien... mi aprobación no es necesaria para hacerlos estupendos albumes, pero si para lanzarles unos cuantos jitomates...



Primero llegó la dulcísima Émilie Simon, esa francesa de voz juguetona y beats encantadores que, desde la ciudad del Amor, sonaba a Jane Birkin adolescente-en-ácidos. Dos albumes y un soundtrack después, recibimos The Big Machine (2009), pomposo titulo para una grabación que sorprende en su transición del francés al ingles, de un trip-hop delicado a un descaradísimo electropop, ergo, en un detalle que quizas solo a mi podria importarme...

La voz de Simon no es semejante, ni cercana, sino aterradoramente idéntica a la de Kate Bush. En algún momento me sentia escuchando The Kick Inside versión Studio 54. ¿Donde quedó esa característica y tipicamente gala tesitura? Solo Nous sabe, quizas en el mismo sitio donde Émilie dejó esa intimidad surrealista para acogerse a la grandilocuencia de las maquinas de ritmo. A veces es mejor quedarse en tus casillas que arriesgarte. Con joyitas como Dreamland o la divertida Rocket To The Moon, The Big Machine supera la prueba, pero extrañó con todas sus letras y flores a la Émilie romanticista y fresca.



Rammstein no se queda atrás. Liebe Ist Für Alle Da (2009) proclama su nueva placa, y yo pienso que el amor se lo guardaron en sus portes pseudo-anarquistas. El amor se terminó con el inmejorable Mutter (2001), el ultimo amasijo de caricias que los alemanes cedieron a sus admiradores. Desde entonces, ninguno de sus albumes ha pasado de ser una generosa escucha, y por el contrario, se convierte en neto copy and paste de lo que alguna vez fueran los señores del tanz metal.

Liebe Ist... no es la excepción, y ya desde los primeros acordes se adivina al mismo y repetitivo Rammstein: al dedillo se auto-plagian los riffs, los coros decorativos, las polemicas forzadas (¿sexo explicito en Pussy? ¿canibalismo en la portada? ¿alguien dijo death metal?). No, no es un mal disco, en realidad es un gozoso lanza-melenas que le patea el culo a cualquiera, pero... que tiempos aquellos cuando el BDSM y la polemica eran un secundario, cuando, antes que los discos de platino, estaban temazos como Du Hast o Sonne, cuando Apocalyptica les hacia de teloneros y Gottfried Helnwein la estética. Solo un tema rebasa las expectativas: Fruhling In Paris, con su relativa carga armónica, y en la linea de un Seeman, es una lección a esos metaleros que entienden dulzura por obscenidad.



En el polo opuesto a la torpe innovación o los reciclados de B-sides, Editors asoma In This Light And This Evening (2009). Y, antes que nada, decir que probablemente yo sea de los pocos seres vivos que defienda este disco. Si, me ha encantado. Contrario a lo que he leído en los foros, el sustancial giro a su sonido ha caído como una bendición a una banda sedienta de renovarse tras dos previos y gloriosos albumes. Si, es synth-rock. Si, parece Joy Division elemental y R.E.M. fantasioso. Si, tiene tanto de fashion como escaso de indie. Pero me ha encantado. De esos albumes que no me saco de la cabeza durante meses, y al escuchar un track, me siento profano al no escucharlo completo. Un disfrutable pastiche de sintes y ritmos old-school, algo asi como el Tonight de Franz Ferdinand sin tantos delirios de grandeza.

La canción homónima, In This Light..., se abre paso con la misma fuerza de aire épico que sus similes oberturas (¿o sere el único que alcanza un orgasmo inconsciente con ...At The Hospital Doors?) Tom Smith se escucha tan vivo como siempre, los platos de de Lay sensuales como nunca, Urbanowicz en sus teclados cual Prospero rockero. Sea acaso que adoro la electrónica, sea acaso que estoy harto del indie rock soso, adolescente y desenfadado, como si hacer Música fuese un hobbie y no un proceso vital. Editors se sacude etiquetas y parece 5 años mas joven, y de no ser por un par de baladas absurdas, In This Light... seria la proeza fresh del año.



Montados en la nueva ola post-punk, Black Poets son los guapos novatos ingleses que depositan en Innocents And Thieves (2009) una fastuosa amalgama de Interpol, Ian Curtis y filosofia light. Facilmente podría tratarse del album-prototipo de unos veteranos, sin perder esa esencia y pureza digna de cualquier debut, ya no digamos esa portada emocionante y merecedora de cualquier elogio antes de poner [play].

El vocalista Gerard Lecain es demasiado “quiero-ser-Paul-Banks”, las guitarras suenan a The Cure-anti-gótico, y sus atmosferas tienen un aroma agridulce a Unknown Pleasures. Y en cualquier caso, se las ingenian para escucharse inteligentes y novísimos. Alli esta la herencia punk, el rudimentario toque neoyorquino, los versos difuminados que todos conocemos. Los métodos son los mismos, pero los ejecutantes han cambiado. El primer single, Mistakes, podría pasar por clásico ochentero, y en otras paradas, como Amnesty y You Fade Away se respira esa emoción pre-lacrimógena que todos deberían abusar. Black Poets es un cuarteto de virtuosos chapados a la antigua que se niegan a envejecer en 79 minutos.

Los albumes, aquí en Comforting Sounds, este finde (si Skynet asi lo desea). He dicho. Live it.
 
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